Visita al Parque Nacional de los Lagos Plitvice

Visita al Parque Nacional de los Lagos Plitvice

Una de las joyas de Croacia sin lugar a dudas el Parque Nacional de los Lagos Plitvice, por lo que no puedes irte de este país sin haberlo visitado. Naturaleza, agua a raudales, lagos color turquesa, y paseos agradables rodeado de silencio sólo quebrantado por el cantar de los pájaros. Una experiencia maravillosa.

Tras pasar la noche en Grabovac, nos levantamos temprano y tras desayunar recorrimos en coche los 6 km que nos separaban hasta el Parque Nacional de los Lagos Plitvice, cuya visita nos llevaría toda la mañana. Antes de salir nos preparamos unos bocadillos para comer en el Parque, ya que los que venden allí son caros y de dudosa calidad.

El Parque tiene dos entradas (ulazi), siendo más recomendable acceder por la segunda (Ulaz 2) ya que los inicios de los diferentes recorridos son mucho más accesibles y además suele haber menos gente para entrar (alrededor de la primera entrada hay grandes hoteles y los visitantes suelen elegir la primera que ven).

Es recomendable llegar lo antes posible (el parque abre a las 8h) para evitarse colas, sobretodo en la compra de las entradas y en determinadas zonas del parque como el embarcadero.

La entrada al parque vale 180 kunas por persona en temporada alta (24€). A esto hay que sumar el parking (7 kunas la hora). Si utilizáis la entrada 2 para acceder, veréis que al salir del parking hay una zona con bares, tiendas de recuerdos y venta de entradas, y a pesar de que llegamos sobre las 9h, la cola para comprar las entradas aquí era considerable.

Aunque el precio de la entrada no sea precisamente barato, os aseguramos que la visita al los Lagos Plitvice bien merece la pena. Sin embargo nos sorprendió mucho que, después de comprar las entradas, caminamos hacia el Parque donde esperábamos que justo en la entrada hubiera algún tipo de “control” donde hubiera que entregar los tickets para poder acceder. Nada de eso, caminamos junto al resto de personas sin que hubiera ningún control de acceso ni pidieran las entradas a nadie, por lo que nos habríamos podido ahorrar las entradas perfectamente y seguro que más de una persona así lo hizo. No sabemos si fue casualidad de ese día o siempre es así.

Nada más entrar al parque, veremos diversos carteles señalizando el inicio de las diferentes rutas disponibles, con duraciones desde las 2-3 horas y unos 5 km de longitud, hasta otra de 6-8 horas y cerca de 19 km. Nosotros optamos por la segunda ruta más larga (la H) que incluye un tramo en bus y otro en barca, con una duración aproximada entre 4 y 6 horas y con un recorrido de 9 km, y que a pesar de ir con una niña pequeña nosotros completamos en poco más de 4 horas.

Para los que penséis ir con niños, os informamos que no es recomendable acceder con sillita de paseo o carrito, ya que los caminos son muy abruptos, al igual que las numerosas pasarelas de madera por las que hay que pasar para cruzar los lagos, que son de troncos muy irregulares y hacen que sea una tarea prácticamente imposible avanzar así.

La mejor opción, como comentamos en nuestra entrada sobre la preparación del viaje, es llevar para este caso una mochila portabebé o portaniños para senderismo. Nosotros tuvimos la mala suerte de que nuestra mochila portaniño (junto a la sillita de paseo de Silvia) nos la extravió Vueling y no recuperamos hasta días mas tarde, por lo que tuvimos que ir con Silvia cogiéndola en brazos por turnos la mayor parte del camino, suerte que éramos cuatro adultos y no se nos hizo por ello tan pesado.

De todos los parques nacionales de Croacia, el de los Lagos Plitvice es el antiguo y extenso, con una superficie actual de casi 300 km². Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979 por la Unesco.

La única parte que visita la mayoría de la gente lo constituyen un total de 16 lagos de color azul turquesa que se comunican entre sí a través de espectaculares cascadas. Los lagos bajan de manera escalonada antes de desembocar en el río Korana.

El entorno de los Lagos Plitvice está repleto de hayedos y frondosa vegetación. En el Parque vive una gran variedad de animales, entre los que destacan la cigüeña negra, el oso pardo y el lince boreal, aunque estas especies rara vez se ven por la zona más visitadas por los turistas.

Además de tratarse de una agradecida actividad física y que disfrutarán todos de su visita (aunque especialmente los amantes del senderismo), se trata de un lugar de belleza singular que sin duda os marcará como uno de los grandes recuerdos de vuestro viaje a Croacia.

 

Deja un comentario